Windows casi me gana. Te pasó lo mismo?

Hace unos meses tuve que comprarme una laptop nueva ya que la que tenía en casa me la habían dado en el trabajo y por diferentes cuestiones la tuve que devolver. Asi que me compré una y como no están muy bien los precios en Argentina y después de buscar por todos lados, me compré que traía Windows 8. Y si, tuve que sucumbir ante el gigante de Redmond y su monopolio tecnológico. [Especificaciones de la laptop: Intel i5 4GB de Ram, disco rígido de 500GB, tarjeta gráfica Intell HD graphics 4000, Windows 8]. Nada fuera de lo común.

Llegué a casa y lo primero que hice fue prenderla mas que nada para descargarle la batería y que tenga un buen tiempo de carga para no arruinarla desde el principio.

Al prenderla me encontré con la interfaz hiperconocida de Windows 8. Algo que no les aclaré, la pantalla de la laptop es táctil algo que no me había dicho el vendedor, pero bueno. Comencé a usarlo tanto desde la pantalla táctil como desde el mousepad con los gestos que vienen por defecto y demás.

Por un momento, me dió la sensación de estar en casa, de volver a algo que conocía hace mucho y que me había alejado. Empecé a configurar el sistema, sincronizando mi cuenta de hotmail, creando un perfil de Xbox Live (para lo juegos), actualizando el sistema desde la tienda (de 8 a 8.1) y la verdad que el sistema me estaba agradando mucho, me sentía muy cómodo con lo que tenía adelante.

Pero claro, llegó el momento de la verdad, el momento donde tenía que empezar a instalar aplicaciones necesarias tanto para trabajar como para la vida diaria. Y claro, empezaron los problemas.

Como paquete ofimático sea el sistema operativo que sea pongo LibreOffice, ya me adecué muy bien a ese paquete, nada de MSOffice. Eso estaba arreglado, al igual que con los reproductores de video, capturadores de pantalla, comunicaciones, etc. Hasta ahí iba todo bien.

Unos dias mas tarde me empezó a molestar mucho el tema de no tener menú inicio sino que al hacer click en el ícono de windows me aparecía el menú con los mosáicos, algo muy perturbador a la hora de buscar rápidamente alguna aplicación. Busqué en la tienda de MS alguna aplicación que pueda reemplazar eso pero encontré una que andaba cuando quería y como quería, asi que dejé la opción anterior.

Después de dos meses de uso regular y sin problemas, tuve que quedarme en casa a trabajar por cuestiones personales y obviamente ese era el test perfecto para probar el sistema en su máxima eficiencia. Navegadores (si, mas de uno) abiertos, aplicaciones pesadas de comunicación (Skype, Pidgin[aunque esta no es pesada], X-Lite), IDEs de programación, editores de texto, paquete de ofimática, clientes VPN, todo eso abierto a la misma vez. Y claro, al cabo de unas 4 horas de trabajo la máquina no dio mas y empezó a colgarse y, claramente, a arruinarme el día de trabajo.

Terminé mi dia de trabajo pensado que eso no podría volver a pasarme, necesitaba que la máquina ande bien para rendir bien en el trabajo y no tener problemas. Ese fue el puntapié inicial para instalar una distro Linux, cosa que debería haber hecho desde un principio y no lo hice para no perder la licencia de Windows 8 que pagué y que a tener UEFI, no conocía el serial key ya que el equipo es OEM. Gracias a un post del amigo  Linuxito, pude obtener la clave de Windows 8 escondida y con eso me aventuré al fantástico mundo de Linux decidiendo que distro instalar.

Ubuntu fue la primera que se me vino a la cabeza ya que, si me leen hace rato, saben que soy Ubuntero desde siempre (no extremista o Tuxlibán como dice el gran Yoyo Fernandez) sino que considero que Ubuntu es una gran distro con sus ventajas y desventajas.

La idea no era sacar Windows 8 de la laptop sino instalar Ubuntu en una partición aparte para poder tener un dual boot correcto. Después de varios días y lidiar mucho con el UEFI logré hacerlo y pude tener los dos sistemas instalados. Dejenme decirles que desde ese momento no he vuelto a tocar Windows en la laptop, la verdad no se para qué sigue instalado, yo creo que es por una incoherencia personal de pensar que “algún dia lo voy a necesitar” o “pagué por eso, no quiero borrarlo” o incluso “lo dejo para probar de vez en cuando como va”. No se, puede ser alguna de esas.

La cuestión es que si me quedaba quieto sin hacer nada era seguro que Windows me iba a ganar, me iba a quedar con ese SO instalado y por ahí no volvía mas a Linux (no lo creo :P ) o iba a ser que eso me transforme de nuevo en el usuario propietario que era antes de conocer a Linux.

Asi que les animo a que me comenten si ustedes tuvieron una experiencia similar con esto, con cualquier versión de Windows, no solo con la última. Alguna vez te sedujo tanto que pensaste en quedarte? Cuando te diste cuenta que Windows te tenía atrapado y estaba ganando tu deseo de libertad?

Como siempre digo, cada SO tiene sus pro y sus contras, algunos se quedan embelezados con Windows, otros lo detestan sin o con razones y otro usan MacOS :P . Está claro que el usuario tiene la libertad de elegir pero hay veces que el monopolio puede hacer maldades sin que nos demos cuenta.

Saludos!

Escrito el April 22, 2015